La opresión es una sujeción que se ejerce contra un individuo o conjunto de personas, hostigándolos, y privándolos de sus derechos naturales sin fundamento legal alguno, o respaldándose en leyes injustas e inconstitucionales.
La opresión política que conduce al pueblo a su postración a la autoridad sin defensa alguna no puede ser admitida de ningún modo, sin embargo hay que observar este derecho de resistencia a la opresión con sumo cuidado, pues puede dar fundamento a medidas de fuerzas contra las autoridades constituidas que atenten también contra la legalidad.
